RELATO DE GUERRA
(1667 palabras, 5 paginas)
Es un joven
que siempre ha luchado con agradar a Dios. Su vida cristiana ha tenido los
altibajos que cualquiera puede experimentar, pero en general es alguien que
lucha por mantener una vida espiritual santificada para Dios.
En el fondo
como un gran porcentaje de cristianos porque no lo son todos, él lucha para mantened
un nivel espiritual más o menos así como dice la biblia y como se lo han
enseñado en la iglesia. Es ese nivel espiritual de batalla diaria contra el
pecado, búsqueda de la perfecta voluntad de Dios para todas las acciones de su
vida, un día a día constante de adoración porque sabe que todas sus acciones
son un acto de alabanza a Dios y vivir los días dando testimonio y comunicando
el evangelio cuando se presenta la oportunidad.
Practicar
su fe podría catalogarse de fanatismo religioso. Sin embargo no lo considera
así. Es un nivel de fanatismo bajo que implica no afectar a su prójimo ni
sobrepasarse de ninguna manera sobre él. Es decir trata de Relacionarse con su
prójimo a través del respeto.
Si lo observas,
este joven tiene buenas relaciones con todos, siempre está bajo autoridad y
sujeción, honra a su papá y su mamá y es un líder ferviente de su iglesia. Es
decir, la sumatoria de todos los anteriores adjetivos de su vida, nos muestran
un joven deseable como muchos quisieran llegar a ser y como espera la biblia y
la iglesia que deben llegar a ser todos los cristianos.
Pero ¿qué
hay detrás de todo esto? ¿Como logra este joven este nivel de vida tan
maravilloso? ¿Será su empeño y su deseo interno? ¿Tiene miedos al futuro y
desea asegurarlo tanto en vida como tras la muerte? ¿Quizás ha cultivado desde
el principio una vida espiritual relacional íntima con su Dios que le permite
experimenta tantas victorias en su vida? ¿Siempre gana? ¿Alguna vez ha perdido?
UN MUNDO PARALELO
Para el
hombre común y corriente la vida es la percepción de sus sentidos. Es lo que
puede probar y lo que puede experimentar con su cuerpo. La sociedad ha negado
tajantemente en el siglo 21 algo fuera de la vida humana más allá de su propia
psiquis y sus propios sueños. Después de ahí no existe nada, salvo en lo que el
hombre quiera creer o lo que el hombre construya desde su propia fe, intelecto
o experiencias.
Pero hay un
mundo espiritual. Es un mundo que se relaciona directamente con el hombre. Es
un mundo que influye, impulsa, induce, estimula e inspira las acciones del
hombre sobre la Tierra.
Allá en ese
mundo espiritual hay 2 bandos. Un bando para el bien y otro para el mal. Juntos
libran una gran batalla por el trono del corazón del hombre y por ende todo lo
que el hombre hace.
El bando
del mal dirigido por “el Satán”, está organizado de tal manera que induce al
hombre a todo tipo de perversiones y acciones que estén en directa
contraposición con todo lo bueno que de alguna manera exaltaría al bando
contrario que estimula el bien.
Según lo
anterior, el joven de los primeros párrafos de este escrito se le nota
triunfando y con una vida cristiana deseable; sin embargo a veces no se tiene
en cuenta todo lo que se vive en el mundo invisible y espiritual para que él
sea victorioso sobre la Tierra.
El bando de
los malos ha intentado arrasar por todos los medios con las buenas intenciones
de aquel joven. Usa tentaciones, lo manipula, lo entretiene, lo disuade, lo
cansa, lo desanima, lo confunde; hasta tal punto que cada vez que aquel joven
triunfa influenciado por el bando del bien las acciones del bando del mal son
cada vez más poderosas firmes y constantes.
Mientras
que el bando del mal intenta acabar a aquel joven el bando del bien impulsa al
joven a soportar, mantenerse firme, ser constante, amar a su creador y Dios y
no decepcionarlo por lo que esa acción del bando del bien en aquel joven lo
mantiene victorioso y triunfante sucesivamente tras cada impulso del mal para
destruirlo. Llegará el momento en donde el bando del mal bajará sus ataques
porque aquel joven fue afectado para su éxito espiritual por el bando del bien
y ya aquellos ataques serán residuales porque “el Satán” ya sabe que es un caso
perdido para él.
Lo
interesante del bando del bien, es que con cada triunfo del joven, este se va
robusteciendo más y más de tal manera que es muchísimo más difícil que tropiece
y caiga influenciado por el mal. En el momento en que el joven escale, y sea
más fuerte espiritualmente, batalle más y pelee firmemente por su vida
espiritual, la firmeza de esa posición lo puede llevar a ser indestructible
espiritualmente.
En el libro
de los Efesios, se habla de una batalla espiritual no entre personas sino entre
seres espirituales. Es una batalla que termina el éxito del bien y la
destrucción del mal. Es una batalla que empezó hace siglos mucho antes de la
fundación de la Tierra. Puede sonar a mito, a cuento o a relato mitológico, pero
lo cierto es que si la biblia es nuestra absoluta fuente de autoridad y fe y
que ha probado ser verdadera por una cantidad inequívoca evidencia; se puede
decir entonces que si ella dice que hay un mundo espiritual; lo hay.
UNA LINEA PERPENDICULAR
Esto es el
cómo el mundo espiritual toca al mundo físico. En este caso la vida de este
joven.
Pues cuando
él era adolescente como cualquier joven de su época tuvo experiencias que
intentaron minar su vida espiritual como la curiosidad por el mundo y el
despertamiento sexual.
Para esa
época vivía una vida normal junto con su familia. Sin embargo por ahí vio algo
que no debía lo cual le despertó emociones que no lograba identificar en ese
momento. Siempre fue fiel a la iglesia y a su vida espiritual, pero con los
cambios hormonales bajó un poco la guardia en cuanto a su devoción por lo que
al debilitar esa área, El bando del mal aprovechó y vista tras vista, cansancio
tras cansancio, pereza tras pereza; fue excitando su vida hasta caer en un bajo
nivel espiritual.
Pero el
bando del bien no se quedó atrás. Ya que es una lucha constante, e incitó al
joven que reflexionaba y pensaba acerca de su vida, a volver, a intentarlo una
vez más y a recordar que siempre tendrá un lugar en la casa del Padre y que él
siempre lo va a recibir y perdonar. En un nuevo impulso empujó al joven a
ponerse de rodillas, le recordó los buenos tiempos espirituales pasados, lo descrestó
cuando volvió a leer de casualidad en la biblia el momento en que David pidió
perdón delante del profeta Natán. Quedó cautivado cuando es el fin de semana
cantó de la fidelidad de Dios y al salir del culto el pastor quizás en chanza o
broma le dijo que la palabra era para él. A esta hora todos sabemos que esa
también fue una obra del bando del bien para ayudar al joven a salir de su
crisis espiritual.
En la noche
se acostó cansado meditando sobre todo lo anterior y en la mañana al despertar
para él nunca habían sido tan evidente el trinar de los pájaros y la luz
radiante del sol que iluminaba su ventana. Todas estas cosas sumaron para que
le pidiera perdón a Dios y ganara esta puntual batalla.
Pero si
algo sabe hacer el bando del mal es aprovechar las debilidades que intentó
sembrar a lo largo de la vida del joven. Por eso de cuando en vez le deja ver
en resolución 8K las bellezas del género femenino. Lo delicioso de descansar un
poquito más y darle rienda suelta a los placeres de la vida. Por allí vio a una
niña mal sentada Y una película de Netflix que parecía ser adecuada terminó
despertándole pasiones. En la universidad los trabajos con las chicas y
compañeros fueron cada vez más relajados por lo que al mismo tiempo que
trabajaban, también descansaban y allí sentados en el sofá de aquella casa, Aquel
joven veía, oía y sentía sobre sus
pasiones secretas.
Estos
ataques del mundo espiritual del bando del mal puntuales eran repelidos
constantemente por el bando del bien, y mientras las piernas de la chica supra
embellecidas, lo volvían loco; al mismo tiempo el bando del bien lo llevaba a
querer escapar, cambiar la mirada, pensar en su vida espiritual y escoger más a
Dios, que a su propia vida y deseos.
No eran sus
fuerzas y buenas intenciones ni su estoicismo espiritual que lo lleva a
soportar con ahínco y valentía los ataques del bando del mal. Era el bando del
bien que en el mundo espiritual luchó imponiendo pensamientos en su mente, deseos
en su corazón y determinaciones que le llevaron a decidirse por el bien.
Su éxito
espiritual es la suma porcentual de una victoria del bando del bien contra el
mando del mal. Ha ganado porque ha puesto su amor por Dios por encima de sus
propias pasiones. Ha ganado aun sabiendo que si sus amigos se enteran que despreció
semejante oportunidad de oro con aquella chica; lo van a tratar de torpe y
tonto, pero aquí es donde está el éxito: él sabía cuál era su enfoque, a quien
estaba viendo y a quién debía servir sabiendo que eso le llevaría a despreciar
aún sus propios deseos y sentires.
Sí. Él tuvo
que poner algo de su parte. Es como una gracia preveniente inexplicable que
emana del bando del bien pero que se ejecuta plenamente por parte del joven. El
resto lo ha hecho el bando del bien.
Efesios
6:12 (NTV)
Pues no luchamos contra enemigos de carne y hueso,
sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra
fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los
lugares celestiales.
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